LA ACCIÓN BIOPOLÍTICA EN LA CONSTRUCCIÓN DE UNA CULTURA PLANETARIA: LA EDITORIAL
El problema del calentamiento
global, que es un relejo de la crisis de la economía basada en la explotación
de recursos minero energéticos, que he dado en plantear como el desarrollo
basado en la política del carbono, ratificado por el más reciente informe de la
Organización de Naciones Unidas sobre el peligro que amenaza la supervivencia
de países enteros costaneros como Fidji e Islas Marshall
Este entorno nada halagador
conduce a la pregunta: ¿por qué en la globalización se requiere una acción
biopolítica por el planeta tierra dentro de una cultura planetaria? Esta
globalización, con la espada de Damocles tocando el cuello de una civilización
planetaria que podría enfrentarse a virus y bacterias más letales que el
Coronavirus 19 que emerjan de los glaciares y nevados que se derritan producto
del calentamiento global, requiere de varias acciones políticas: la primera,
formar en una cultura planetaria ambiental como la propuesta por Morín (2004),
para formar una ciudadanía en una biopolítica de la acción y la movilización en
la protección de los ecosistemas en su entorno.
Esta primera acción invita a reflexionar
y a actuar en los proyectos pedagógicos institucionales – PEIs- con las
recomendaciones dadas por Castro-Robles (2007) con respecto a la educación como:
“un necesario campo de análisis, fundamentalmente, para quienes concebimos la
educación como factor de desarrollo” (p. 158). En este caso, en el contexto de
San Antero, un ecosistema estuarino amenazado por la antipolítica de las
democracias neoliberales donde es el sistema y los grandes empresarios de la
banca y las concesiones mineras son los que deciden modelos de desarrollo
exógenos, como puertos y zonas francas, se requiere formar una ciudadanía
deliberativa y propositiva, que en palabras de Arendt (2018), le permitan a
hombres y mujeres su realización y existencia plena.
Y de allí viene la segunda
acción: promover espacios deliberativos con los demás colegios de acuerdo a la
productividad ancestral de cada corregimiento, un modelo de desarrollo
comunitario y complementario, que responda a las necesidades de los pueblos
caracterizados como afrocolombianos, por unos antecedentes históricos como los
del pueblo sananterano, descrito en su esencia de agricultores, pescadores y
comerciantes, descritos por Zapata-Olivella (2008) en su primera novela, Tierra
Mojada.
Y es que el autorreconocimiento
como pueblo afrocolombiano de San Antero, le da la posibilidad de deliberar
étnicamente con los derechos reconocidos en el decreto 804 de 1995, condición
dada a la Institución Educativa José Antonio Galán, de cuyas aulas surgen los
docentes y estudiantes fundadores del Concejo Comunitario Manuel Zapata
Olivella. Esta consideración la explica Arendt (2018), cuando dice: “la
política organiza de antemano a los absolutamente diversos en consideración a
una igualdad relativa” (p. 46). Este derecho a la deliberación de población
étnica, está fundada precisamente en el ideal de reconocer a los pueblos afrocolombianos,
su derecho a construir un proyecto global de vida, de acuerdo a sus usos,
tradiciones y sus fueros propios y autóctonos: artículo 1, del mencionado
decreto.
Y una tercera acción que se
desprende de los fueros propios y autóctonos, es la educación en una
interculturalidad que le permita al estudiante, verse representado no sólo en
los estereotipos racializados de héroe deportivo, policía, músico y bailarín,
sino también como un ciudadano capaz de hacer ciencia desde su negritud, como
el Negro Pío de Reportajes de la historia de Colombia
En síntesis, esta maestría como
experiencia por la acción transformadora, abre una ventana de oportunidades
para comprender el mundo con sus retos y peligros postmodernos, pero abriendo
la puerta a acciones que se pueden concatenar, como la acción transformadora
que forme a una ciudadanía biopolítica intercultural afrocolombiana, con una
conciencia de planetaria y global de los deberes ambientales, donde la
diferencia relativa que menciona Arendt (20017), se convierta en una ventaja de
ciudadanía desanclada de la corporalidad y la xenofobia, que pueda interlocutar
con los smarphones que circulan en las aulas, con otros ciudadanos biopolíticos
deliberantes de Holanda, Costa Rica, Ecuador, Chile, Bolivia o Suiza, por
mencionar algunos movimientos fuertes en una bipolítica diversa y geofocalizada
en defensa de la madre tierra.
https://www.youtube.com/watch?v=qGatUgYmAts
Referencias
Arendt,
H. (2018). ¿Qué es la política? Barcelona: Paidos.
Castro-Robles, Y. (2007). La educación para el
desarrollo humano en un mundo globalizado. Revista Tendencia & Retos
Nº 12: / Octubre , 157-175 .
Díaz- Sossa, E. (2006). Añoranzas. San Antero:
Fondo editorial Alcaldía de San Antero.
Melo, J. O. (1984). Reportajes de la historia de
Colombia. Tomo I. Bogotá: Planeta.
Morin, E. (2004). El método 4. Las ideas, su hábitat,
su vida, sus costumbres, su organización. Madrid: Cátedra.
Redacción BBC Mundo. (9 de 08 de 2021). 5
revelaciones del preocupante informe de la ONU sobre cambio climático.
Obtenido de BBC Mundo: https://www.bbc.com/mundo/noticias-58152731
República de Colombia. (1995). Decreto 804 de 1995.
Bogotá: Colombia: Imprenta Nacional.
Zapata-Olivella, M. (2008). Tierra Mojada. San
Antero: Agrosoledad.

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